Proceso psicológico después de vivir una situación traumática

La mayoría de las personas respondemos adecuadamente durante la situación traumática. Reaccionamos para proteger nuestra propia vida y la de los demás. Esto es una respuesta de supervivencia. Sin embargo, a veces juzgamos que nuestra actuación durante el desastre no ha satisfecho nuestras expectativas y las de los demás, es normal, no se juzgue.

situación traumática

Impacto tras una situación traumática o shock postraumático.

La primera reacción una vez pasado el peligro puede ser el desorden. Nuestras reacciones en esta fase pueden ser: llanto, mareo, nudo en la garganta, lamentos, angustia, dolor de cabeza, vacío en el estómago, confusión, gritos, quedarse paralizado, descontrol…

A partir de aquí, algunas personas preferimos no pensar en lo que ha ocurrido y planeamos actividades como si no hubiese pasado nada.
Esta negación ayuda a hacer menos fuerte el impacto de la situación traumática.

Otras personas podemos sentir un gran malestar que puede manifestarse de diferentes formas:

  • Pesadillas e imágenes constantes del suceso.
  • Desesperanza o desesperación.
  • Dificultades para dormir o despertares bruscos.
  • Sentimientos de impotencia.
  • Irritabilidad.
  • Sentimientos de culpabilidad o rabia.
  • Tristeza.
  • Dificultades para recordar detalles del suceso.
  • Estado muy elevado de ansiedad.
  • Malestar físico.
  • Falta de apetito.
  • Necesidad de evitar situaciones, personas, pensamientos, conversaciones,… Asociados al suceso.

Reelaboración y aceptación de la situación traumática.

Si todo sigue el curso previsto esto es el final de la crisis. Es cuando integramos la experiencia traumática dentro de nuestra historia de vida. Los pensamientos y sentimientos se han identificado y expresado. Y podemos tener recuerdos y sentirnos tristes, pero ya hemos recuperado el equilibrio y las riendas de nuestra vida.

¿Cómo sabemos si necesitamos ayuda tras una situación traumática?

Las personas necesitan ayuda para superar una situación traumática. Las personas que ha vivido directamente la tragedia, jóvenes, personas que han pasado por otras desgracias o personas sensibles suelen necesitar ayuda profesional.
Ese puede ser su caso si después de unos días:

  • Se siente muy tenso o con miedo la mayor parte del tiempo.
  • No puede hacerse cargo de su trabajo.
  • Bebe demasiado.
  • Sufre sobresaltos.
  • No puede dejar de pensar en el suceso.
  • Se enfada continuamente con las personas de su entorno.
  • No encuentra placer en nada.
  • Se comporta de forma muy distintas a como lo hacía antes del suceso.
  • En el caso en que muestre alguno de los síntomas anteriores, sería aconsejable que completara el test de estrés que le ofrecemos.

¿Qué puedo hacer después de una situación traumática?

Aunque es lógico que en estas situaciones lleguemos a pensar que da igual lo que hagamos, con nuestra manera de actuar podemos facilitar la aceptación de lo que ha pasado y prevenir problemas futuros.

  • Acepta sentirte mal. Es normal en una situación como esta.
  • No intentes buscar explicaciones lógicas a lo ocurrido.
  • Pasa tiempo en compañía de otras personas. Es más fácil superar las situaciones difíciles cuando las personas se proporcionan apoyo mutuo.
  • Comenta lo que ha pasado con personas cercanas. Pide apoyo y ayuda a tus familiares, amigos, vecinos…
  • Si te sirve de ayuda, habla de cómo te sientes. Si no puedes hablar, escríbelo.
  • Tómate tiempo para llorar si lo necesitas. Para sentirse mejor a la larga es bueno dejar que estos sentimientos afloren en lugar de retenerlos o esconderlos.
  • Vuelve a tu rutina cotidiana. Intenta organizar tus actividades para los próximos días.
  • Enfréntate lo antes posible a lugares y situaciones que te recuerden lo que ha pasado, aunque lo pases mal.
  • Ponte pequeñas metas. Haz una cosa cada vez en lugar de intentar hacerlo todo al mismo tiempo.
  • Intenta descansar y dormir lo suficiente (en situaciones como esta es necesario dormir más de lo habitual).
  • Haz algo para sentirte un poco mejor (un baño caliente, tomar el sol, escuchar música, un paseo, jugar con el perro,…).
  • Haz algo que te ayude a sentirte útil: dona sangre, colabora con una ONG, ayuda a otras personas.
  • Intenta aislarte en algunos momentos de lo que sucede a tu alrededor (apaga la tele y distráete con algo que te guste).

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